🍷 Este sitio presenta vinos
Este contenido se refiere a bebidas alcohólicas. Por favor, confirma que tienes la edad legal para consumir alcohol en tu país de residencia.
El abuso de alcohol es peligroso para la salud. Consume con moderación.
El vino
En este Rosso di Montalcino, el sangiovese se expresa con frescura y fruta, mientras que una crianza en roble aporta equilibrio sin borrar su carácter. Me gusta la idea de un vino que lleva la memoria de una bodega histórica, pero que se presenta con un estilo vibrante, pensado para disfrutarse desde ahora mismo.
Calificado como DOC Rosso di Montalcino, este vino se elabora a partir de sangiovese procedente de los viñedos de Biondi-Santi. Las uvas provienen de tres sectores de la bodega: la Tenuta Greppo, al sureste de Montalcino, Ribusuoli, situada en la parte baja, y Pievecchia, al norte del municipio. Cada una de estas parcelas contribuye a la identidad del vino y refleja la diversidad de las tierras de la denominación.
La historia de esta cuvée se remonta a la época en que era conocida como Brunello White Label, en referencia a su etiqueta blanca. Adoptó el nombre de Rosso di Montalcino en 1983, con la creación de la denominación DOC. Se inscribe en la visión de Clemente Santi y de su nieto Ferruccio, perpetuada por la bodega durante casi un siglo y medio. En bodega, la fermentación se realiza en depósitos de acero inoxidable, con maceración sobre los hollejos para extraer los aromas y la estructura. Después, el vino pasa doce meses en doce barricas de roble de Eslavonia.
Las notas disponibles describen un vino tinto de perfil perfumado, frutal y vibrante, en el que la frescura sigue en primer plano. La crianza en madera busca la elegancia y el equilibrio, sin enmascarar la fruta. La cata evoca así un sangiovese expresivo, con una presencia de madera mesurada y una estructura firme, pero sin pesadez anunciada. El color no se detalla en la información de cata; prefiero, por tanto, atenerme a lo descrito antes que atribuirle matices cromáticos.
Lo serviría con embutidos o quesos curados, dos maridajes que responden bien a su fruta y a su estructura. El foie gras también figura entre las combinaciones propuestas: una opción a probar si buscas un contraste más goloso. Es una botella para abrir cuando te apetezca descubrir Montalcino en una expresión accesible y fiel al sangiovese, sin esperar una gran ocasión. El añada descrita aquí es la 2022; la información disponible no precisa notas de cata distintas para la 2021.
Para leer