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El vino
En este Brunello di Montalcino 2021, el Sangiovese se expresa bajo el signo de la contención y el respeto por el lugar. Lo que me atrapa aquí es tanto la identidad singular de Il Marroneto —nacida en un antiguo secadero de castañas— como la búsqueda de una expresión sincera del terroir, sin atajos ni efectos de moda.
Il Marroneto se encuentra en Montalcino, en la Toscana, cuna del Brunello. El edificio principal de la bodega fue antiguamente un secadero de castañas, llamado metato, donde los frutos se secaban lentamente gracias al calor de un fuego encendido en la planta inferior. Esta memoria rural dio nombre a la bodega y acompaña hoy otra tradición local: la del vino. Al frente de la finca, Alessandro Mori privilegia una viticultura respetuosa y una intervención mínima. Los viñedos de la finca cubren diez hectáreas en la ladera norte del municipio, sobre suelos calcáreos y arenosos. La variedad de esta cuvée es el Sangiovese, bajo la denominación DOCG Brunello di Montalcino.
En la bodega, las fermentaciones son espontáneas, sin levaduras seleccionadas ni aditivos. La ficha de producción describe extracciones prolongadas, maceraciones de unos diez días y una parte importante de racimos enteros. La crianza de los Brunello de la finca se realiza en grandes toneles tradicionales de roble de Eslavonia, siempre utilizados, durante al menos 36 meses; el vino se trasiega cada tres meses para favorecer una clarificación natural. La descripción de la cosecha 2021 menciona además 41 toneles de roble de Eslavonia. En cuanto a la cata, las indicaciones disponibles subrayan el equilibrio, una textura de taninos delicada y ligeramente arenosa, así como una gran finura aromática. No precisan el color exacto de la capa ni aromas particulares: prefiero, por tanto, no inventarlos. Lo que cabe retener es un perfil en el que la estructura del Brunello parece buscar la precisión antes que la demostración.
Propondría este vino con un plato que le deje espacio: una carne asada, un guiso de jabalí o un pecorino afinado, servidos sin salsas demasiado potentes. Son maridajes sugeridos para acompañar su estructura y sus taninos, no asociaciones indicadas por la bodega. Abre la botella en la mesa, dale tiempo para expresarse y compártela en una comida en la que se pueda ir despacio. Si buscas un Brunello anclado en la historia de Montalcino y moldeado por un enfoque poco intervencionista, Madonna delle Grazie 2021 merece un lugar en tu selección.
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